En cuanto a gastronomía característica de la capital sultana, son numerosos los platos típicos de la gastronomía cordobesa dignos de comer cerca de la mezquita de Córdoba. Un enclave único dónde se mezclan varios sentidos, apreciando la belleza de la judería cordobesa y el sabor de nuestra tierra.

Uno de los platos conocido por excelencia para comer cerca de la mezquita de Córdoba es el salmorejo cordobés. Se trata de una crema de tomate en cuya receta se encuentran los mejores ingredientes de la provincia: la miga del pan de telera cordobés, el tomate, el ajo de Montalbán, el aceite de oliva extra, junto con el jamón del valles de los Pedroches.

El rabo de toro, plato conocido desde la época romana, el cual se trata de un guiso estofado. La hermana del torero cordobés, Antonio de Dios Moreno, (1871-1922) conocido en el mundillo taurino como Conejito, describía la receta del rabo de toro de la siguiente manera:

“Colocado el puchero sobre el anafre y al fuego del picón de Trasierra, hecho de lentisco, jaguarzos, retamas, jaras coscojas y madroñeras, echaba en la panza del puchero los rabos limpios y troceados, una cebolla, unos ajos, unas zanahorias, todo en crudo, de condimentos pimienta, azafrán en hebra, un chorreón de aceite y un medio u dos de Montilla y todo ello a lentitud de cariño y fuego, que se tiene que estofar”.

Para comer cerca de la mezquita este delicioso plato le recomendamos la taberna Deanes, restaurante de la judería situada en en una casa monumental e histórica del Siglo XVI dónde puedes degustar uno de los mejores rabos de toro.

Siguiendo con la gastronomía cordobesa, no nos podemos olvidar del conocido flamenquín cordobés,  consiste en tiras de jamón serrano y tocino enrollados en lomo de cerdo, rebozado en pan rallado y posteriormente frito. Reina la combinación de dos platos estrella de la gastronomía cordobesa como es el flamenquín y el salmorejo.

Al comer cerca de la mezquita no debemos olvidarnos de los vinos y postres.

Y no debemos olvidarnos dentro de la gastronomía el acompañamiento del vino. En este aspecto destacan el vargas de Córdoba, conocido tinto de verano, y como no podía faltar, un medio de vino de D.O Montilla Moriles.

Y como dice el dicho comúnmente conocido “una comida sin postre es como un traje sin corbata”, en la gastronomía cordobesa no podía faltar el postre típico: el pastelón cordobés. Se trata de una torta elaborada de hojaldre que habitualmente se rellena de cabello de ángel, cidra y en algunas ocasiones de jamón.

Desde 101 tapas te animamos a acercarte a nuestra taberna situada frente a la conocida calleja de las flores para comer cerca de la mezquita la variedad de platos que la gastronomía cordobesa ofrece al mejor sabor y precio. ¡Te esperamos¡